Al final del camino..

y es que se fue la luz, pero tímida, parece intuirse al final del camino, o al final del principio del camino. Porque aún esperamos ese "Hoy empieza todo" acompañado de algunas acciones que aún no hemos podido resolver. Seguimos intentando que nuestras instalaciones tengan placas solares, térmicas y fotovoltaicas, que la luz que alumbre las sobremesas utilice el mínimo de energía, nuestros grifos de agua,.. y por el camino vamos descubriendo cosas que ya sabíamos, que hay cosas que funcionan (por lo general las que no dependen de intereses materiales) y otras que no funcionan tanto (por lógica, según el modus tollens, suelen ser, entre otras, las que dependen de intereses materiales, y no sabemos si incluir aquí sistemas como el económico, el político, el judicial, el educativo, el laboral,.. -Tampoco sabemos si se pueden englobar todos en el primero-).

En la India (no es que hayamos estado ahora, que trabajo hay mucho y no nos podemos escapar) nos enseñaron (también por el modus tollens) que de la afirmación por todos/as conocida de que "el dinero atrae el dinero", podemos obtener lo contrario, que expresado en términos positivos y en palabras de Dominque Lapierre en "La Ciudad de la Alegría" sería "la miseria engendra miseria".

Y partiendo siempre de nuestra condición de privilegiados/as ésto está costando, pero seguimos intentándolo, intentando ser "alguien" sin tener algo que algunos/as tienen y que les hace serlo. Pero como nos enseñaron a esforzarnos, a luchar por aquello en lo que creemos, perseguiremos esa luz hasta que la veamos nítida y la hagamos intensa, y sobre todo, la compartamos. Seguimos estando por aquí así que si venís subid a vernos.

Y sobre todo, y nunca mejor dicho, aplicaos el cuento:

"Había dos niños que patinaban sobre una laguna congelada. Era una tarde nublada y fría pero los niños jugaban sin preocupación, cuando de pronto el hielo se reventó y uno de los niños cayó al agua.
El otro niño viendo que su amigo se ahogaba debajo del hielo tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido se preguntaron: -¿cómo lo hizo? el hielo está muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar con esa piedra y sus manos tan pequeñas.
En ese instante apareció un anciano y dijo: yo sé como lo hizo.
¿Cómo? le preguntaron al anciano, y el contestó: no había nadie a su alrededor que le dijera que no se podía hacer."

1 comentarios:

  1. PA´YA IREMOS EN CUANTI PODAMOS.
    NO LO DUDES...

    TEO, LOURDES Y DANIELE

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